*** ***
Pasan los días, tratando de que nada derrumbe el aprecio entre nosotras; nuestra amistad, pero siempre hay algo en el día que tapa al sol cuando está apunto de brillar, una nube que avanza todos los días y parece que nunca se irá.
Será que para evitar el dolor de una persona le mentimos para que no se sienta mal… pero al hacerlo le estamos haciendo mucho más daño. Toda mentira tarde o temprano siempre se revela. Y el resultado no es más que, más y más desconfianza… la confianza desapareció.
Surgen discusiones, peleas… Yo había explotado de tanta acumulación de cosas… siempre escuchaba las mismas palabras… “Perdón”, “perdón no lo voy a volver a hacer”, siempre las mismas palabras, creo que me canse de perdonar, perdonar siempre las mismas cosas, sus mismas acciones. Supongo que nos damos cuenta de nuestros errores para luego no volver a cometerlos, pero en ella hay algo distinto… no quisiera escribir sus defectos, ya que todos los tenemos, somos todos diferentes. Lo único que se, es que me canse de sus mismas actitudes, de no pensar antes de actuar y de hablar. Creo que la pared me escuchaba más… mis palabras eran vanas, era como hablarle a un sordo.
Dejamos de dirigirnos las palabras, quedo un mal entendido de por medio que no se hablo. Pensaron que las cambie por el, ya que el comenzó a acercarse a mi… no pasa un día sin comunicación entre nosotros. Viene a casa, no nos despegamos del chat, y si no hay chat están los mensajes de texto. Nunca dejo de haber comunicación. Pero el no tuvo la culpa de esta pelea, fue mi agotamiento a todas las acciones de ella.
Todo fue casualidad, al mismo tiempo surgieron estas dos cosas, él que se acercaba y ellas se alejaban.
*** ***









